martes, 31 de julio de 2012

LA LEY MARÍTIMA Y SU APLICACIÓN A LOS CIVILES


Los gobiernos y las leyes oficiales, las compañías de seguros y farmacéuticas, los impuestos, los permisos de construcción las licencias de conducción y más. Hay cientos, sino miles,de estipulaciones regulaciones y límites que son impuestos a nuestra libertad.

Y de entre todas las cosas que fueron mencionadas. ¿Cuántas ha investigado para saber si son aplicables o no para usted?

Observemos las formas legales a las que actualmente nos sometemos:
Un malentendido común entre las personas es que cualquier ley o regulación que los gobierna forma parte de una sola categoría: "La Ley". Pero hay muchas otras formas legales que son acatadas por las personas sin darse cuenta que simplemente no son aplicables a muchos de ellos.

Otro malentendido es que la constitución de una nación nos otorga nuestros derechos.

La constitución no hace más que manifestar una serie de derechos que ya tenemos. Nacemos con derechos inalienables por el sólo hecho de existir como humanos.

Nadie nos los da, y nadie nos los puede quitar. lo que puede hacer cada persona es escoger si los va a ejercer o no.

Además de esos derechos naturales existe el derecho marítimo, lo que se conoce también como el "derecho del mar". Esta ley marítima reemplaza a la ley civil y sólo aplica "a quienes aceptan someterse a ella".

La definición de la Ley Marítima la explica como una ley privada internacional que gobierna las relaciones entre las entidades privadas que comercian en los océanos.

Observemos cómo y porqué una forma de ley que fue creada para gobernar corporaciones, negocios y navíos ha sido impuesta para gobernar seres humanos naturales. Todo esto se ha logrado a través de la manipulación "mágica" del lenguaje:

Una simple distorsión del lenguaje es suficiente para convencer a todas las personas que esta ley alternativa prevalece sobre la ley civil.

Una creencia predominante en la cultura moderna es que las licencias, los permisos, los registros y otros documentos se necesitan para operar cualquier vehículo de motor, para usar los caminos públicos, para construir estructuras y fundar establecimientos, incluso para formar parte de la
"Empresa Libre", entre otras cosas.

Tristemente, estas creencias se basan en muy poca o ninguna investigación, y "SON FALSAS".

Esta estructura de creencias es perpetuada por la Ley Marítima.

Esta ley fue originalmente creada para controlar navíos que atracaban en el extranjero en búsqueda de recursos y productos para importar y exportar.

Esta ley está adaptada, para los asuntos financieros y mercantiles,"NO CIVILES".
Cuando un producto sale de un barco y es llevado a tierra extranjera esa nación toma custodia del producto y lo reconoce con un certificado.

Ese certificado constata la fecha de nacimiento del producto en custodia de la nación respectiva.

Piensa por qué se requiere tener un certificado de vida en primer lugar ("DNI").

El diccionario Barron de términos bancarios define un certificado como un papel que establece una declaración de propiedad.

Vemos que cada persona con un certificado de nacimiento es definida como una "PROPIEDAD".

¿Poseido por quién?

La gente es usada como valor de intercambio internacional debido al "default" sufrido por EEUU en 1913. El 9 de marzo de ese año los Estados Unidos se declararon en bancarrota.

En ese momento, los Estados Unidos comenzaron a tomar préstamos de una corporación no gubernamental afiliada al gobierno llamada "La Reserva Federal".

El país, sin dinero, para pagar los préstamos comenzó a usar a sus ciudadanos como valor o propiedad de respaldo.

Todos los certificados de nacimiento y de matrimonio son literalmente recibos legales; sólo hace falta ver la similitud entre un recibo de bodega y un certificado de nacimiento.

Ambos documentan la fecha de expedición, un número de serie, un número de registro o de recibo, la descripción del producto y una firma autorizada del informante notificando a la institución pertinente.

Aún con toda esta información estando disponible, la mayoría de las personas no saben que se han sometido a la ley marítima. Y esto es posible gracias a una simple manipulación del lenguaje.

Esta ley marítima cambió el sentido de la palabra "Persona". De un un ser natural y viviente a una "corporación" o "persona jurídica".

Las licencias de conducir, registros de vehículos, formas de aseguramiento, permisos de construcción, de porte de armas, de trabajo, documentos de impuestos, certificados de nacimiento y defunción, multas de tráfico y muchas otras formas de documentación que una vez se creyó que eran absolutamente necesarias solo se aplican a las "personas jurídicas", es decir, a las corporaciones.

Cuando se firma cualquiera de esos documentos legales se están cediendo indirectamente los derechos de nacimiento, citados en la constitución. Y la persona se rebaja al estatus de una "corporación" que se crea con el mismo nombre que la persona natural.

La única manera para distinguir el nombre "natural" del nombre "corporativo" es notar que el nombre corporativo siempre está en letras mayúsculas.

Esto se conoce como "Capitis Diminutio Maxima".

Se puede verificar que en cualquier permiso de conducir, certificado de nacimiento, tarjeta de seguridad social, tarjeta de seguro y cualquier otra sólo hay letras mayúsculas para representar la corporación que tiene tu nombre, pero que no eres "Tú".

La corporación es conocida como una "Persona Jurídica" mientras que "Tú", el "Ser Humano" eres una "Persona Natural".

Este engaño se profundiza más cuando se trata de "acudir a un tribunal".

Cuando vamos a una corte se puede ver que hay sillas para los testigos detrás de una cerca o barrera.

El defensor tiene que atravesar esta barrera para entrar a la corte donde el demandante y el juzgado se encuentran sentados.

Este acto simboliza el abordaje de un navío. Desde ese momento todo lo que sucede en la corte está bajo la ley marítima.

El juez, actúa como un capitán o un banquero: es el responsable del equilibrio entre las dos partes.

Por esta razón siempre hay una suma de dinero en cualquier caso de juzgado. El capitán simplemente está negociando con disputas mercantiles.

Una vez que el montante es pagado, el caso se cierra. Para juzgar el caso fuera de la ley marítima -donde los derechos civiles no son protegidos- se tiene que evitar la ficción de representar una "Persona Artificial".

Esto se logra declarando que usted es una "Persona Natural", que usted no tiene un "Nombre o Apellido" porque aquellos implican un "Título Corporativo".

En un caso de tribunal se puede declarar que el tribunal notifique que en honor a la "Ley Civil" todo juez debe juramentarse como juez civil para ejercer.

Pero todavía se debe dejar claro al tribunal y al jurado que el juez debe actuar como un juez civil y no como un "Banquero".

Recuerde que usted es un "Ser Humano Natural de la Tierra".

Usted no es gobernado por algo más que su propia consciencia.

Las leyes son creadas dentro y para el control de una sociedad. La sociedad que creó las leyes que son aplicadas se llama "la sociedad legal".

Aún así, la mejor parte de este completo engaño es el hecho que no somos por naturaleza miembros de la sociedad legal.

Entonces sus leyes no se aplican a nosotros como "Personas Naturales" Los jueces, abogados, y oficiales legislativos forman parte de esta sociedad y en su interior, han creado su propia lengua que es engañosamente parecida a la natural.

Ellos tienen cosas llamadas "Estatutos" y "Regulaciones" que parecen leyes pero sus lenguaje solo es aplicable para quienes están dentro de esa sociedad.

De modo que básicamente todas las violaciones de tráfico, exigencias de edad y todas las demás reglas exceptuando daño a otra persona o su propiedad, son normas que no se aplican a la "Persona Natural".

Estas leyes sólo se aplican a los que se hallan inmersos en la sociedad legal.

El juego de la ley es sólo una ilusión. Se puede simplemente abrir los ojos y reclamar la libertad con la que se nació, la cual sólo tiene los límites que la imaginación imponga. Así se puede asegurar que los derechos naturales estén protegidos.

La más importante linea de defensa contra este engaño, es el conocimiento de la perversión de la lengua, y estar absolutamente consciente de como se forman las creencias y conceptos.

(Transcripción del vídeo Cymática parte II Sobre la Ley de Admiralidad; Fuente: http://movimientofreeman.blogspot.com.es/)





sábado, 28 de julio de 2012

LA LEY MARÍTIMA Y LA ESCLAVITUD A TRAVÉS DE LAS CONVENCIONES ADMINISTRATIVAS


Después de que nos hemos dado cuenta de que detrás de sistemas políticos, económicos y sociales se encuentran grupos y jerarquías dirigiendo desde el parcial anonimato, no nos debería extrañar que exista también un entramado establecido por el que aceptamos someternos a través de la manipulación de las leyes y del lenguaje usado en estas.

Pensamos que estas leyes son creadas por un poder legislativo independiente electo por medio del sistema democrático para el bienestar y el buen funcionamiento de una sociedad. Pero, ¿qué ocurre cuando las leyes comienzan a actuar en contra del bienestar y la libertad de las personas? ¿Cómo pueden coexistir la esclavitud y la creencia de que vivimos en una sociedad libre amparados por derechos supuestamente inalienables, mientras el estado y las leyes nos imponen limitaciones a estos derechos?

Conocemos las cada vez mayores restricciones a la libertad de expresión (Ley Sinde), libertad de movimiento, (Escáneres corporales y controles en aeropuertos, restricciones a libertades en las vias publicas en forma de las llamadas ordenanzas para la convivencia ), etc.

La razón por la que tienen poco que ver los derechos que piensas que tienes con los que en realidad se aplican radica en obtener, mediante refinados trucos y manipulaciones del lenguaje, tu consentimiento para ser gobernado, convirtiéndote en una corporación o persona jurídica que pasa a ser regida por la Ley Marítima.

La Ley Marítima o Ley de Admiralidad es un cuerpo normativo internacional que rige las relaciones entre entidades de Derecho privado o corporaciones dedicadas al tráfico marítimo, y tiene su origen en los usos comerciales de los antiguos egipcios, fenicios y griegos que llevaban a cabo comercio marítimo en el Mediterráneo. Fué primero recopilado en la edad media en el Llibre del Consolat de mar de Barcelona, que aún sigue siendo internacionalmente el texto de referencia sobre Ley Marítima.

Si miramos nuestro Documento Nacional de Identidad, permiso de conducir y cualquier documento emitido por organismos públicos, nos daremos cuenta que el nombre de la persona está escrito todo en MAYUSCULAS, en documentos españoles y de casi cualquier pais occidental. Piénsalo bién, ¿qué razón estética, informática o legal pueden aducir para usar en toda documentación emitida por el estado esta forma de escribir los nombres, aún en contra de los usos gramaticales?

En el momento de tu nacimiento, los padres o cualquier persona que represente al recién nacido hacen un registro en el Registro Civil. En ese mismo instante, una corporación es creada con un nombre similar al tuyo, pero escrito en MAYUSCULAS, de la misma forma que los nombres de barcos o empresas. De esta manera se crea una corporación, una ficción legal que tu, el hombre o mujer de carne y hueso acepta inconscientemente representar y con ello aceptar ser regida por la Ley de Almirantazgo. Esto es lo que en el derecho de la antigua roma se conocía como "Capitis deminutio máxima", la pérdida total de derechos de una persona.

Para entender el porqué de tan refinada farsa debemos remontarnos a la gran recesión (creada) tras la I guerra mundial y a la quiebra de los estados. La Corporación conocida como The United States entró en estado de insolvencia en 1933, a través del Emergency Banking Act del 9 de Marzo de 1933. Para poder continuar funcionando, la corporación USA ofreció sus empleados (ciudadanos) a la Reserva Federal como garantía de la deuda. En 1933 se introdujo la obligatoriedad del registro de nacimiento, y el Certificado de Nacimiento funge desde entonces como titulo de Valor, parecido a las acciones en la bolsa. Su valor se corresponde las ganancias promedio que se esperan de una persona a lo largo de una vida promedio, proveniente de su fuerza de trabajo, ideas creativas, experticia, consumo, impuestos, enfermedad y las que aún se les puedan ocurrir. Este sistema se ha establecido a lo largo del mundo, y es válido para la mayoría de paises occidentales, con diversos matices.

Ya que el Dólar, el Euro y en general las monedas ya no están vinculadas al patrón oro y son creadas por los “Bancos Centrales” privados (FED, Banco Central Europeo) y son simples letras de cambio que representan una deuda, éstas solo están cubiertas por el crédito involuntario que las personas le dan a “su Estado” con el registro de su nacimiento, y con la energía en forma de trabajo esclavo con la que sostenemos el sistema.

Desde este punto de vista, en España esta creación de una corporación, que pasa a ser representada por el hombre o mujer de carne y hueso (y espíritu) salta a la vista si nos detenemos a observar que el número asignado al Documento Nacional de Identidad es idéntico al Número de Identificación Fiscal, necesario para ejercer actividades comerciales. Este número le es asignado a españoles y extranjeros residentes en España, independientemente de que ejerzan actividades comerciales o laborales, ya que el documento se emite al cumplir los 14 años de edad, o incluso antes de manera optativa.

Al estar basada toda esta manipulación en la perversión del lenguaje, (necesaria para respetar el libre albedrío) es en él en dónde encontramos ejemplos e indicios de como este sistema funciona. La mayoría de estos términos suelen venir del inglés, como los tristemente famosos "collateral damage" (daños colaterales). "Collateral" tiene en inglés también el significado de garantía de una deuda, por lo tanto se refiere a la pérdida de una mera mercancía. El término Recursos Humanos nos recuerda que somos considerados como un bién a administrar, una parte más de los recursos de una corporación. La tergiversación del lenguaje más conocida es la aplicada en paises anglosajones por la policía, que al preguntar: do you understand? (¿entiende? ) en realidad buscan que el sujeto acepte entrar en contrato bajo Ley Marítima y en realidad quieren decir: do you stand under? (¿se somete?). Esto es un juego del lenguaje que es aprendido por los agentes en la práctica y probablemente sin saber por completo sus connotaciones, al ser ellos solo parcialmente conscientes de la profundidad de la manipulación del sistema.

El Movimiento Freeman

De nada nos sirve conocer todo esto sin saber como aplicarlo. A lo largo de la última década han surgido hombres y mujeres principalmente en los países anglosajones, sobre todo Canadá, que se han dedicado a estudiar y entender como funciona este sistema y como usar estos conocimientos para lograr que la Ley Marítima no aplique para ellos, con resultados a veces sorprendentes. La pionera probablemente sea la canadiense Mary Croft que publicó el libro gratuito “How I clobbered every cash confiscatory agency known to man”, (Como vencí a toda agencia confiscatoria conocida por el hombre) y revela como descarga impuestos, multas y demás tributos de su Certificado de nacimiento. Rob Menard, también canadiense, ha creado la “World Freeman Society” (Sociedad Freeman Internacional) y el carpintero británico John Harris por su parte ha creado “The People's United Community” (La Comunidad de la Gente Unida), ambas sociedades dedicadas a difundir y seguir investigando sobre la mejor forma de aplicar estos conocimientos en la práctica. Quién conozca las acciones de la “Love Police”, cuyo creador Charlie Veitch ha estado en Barcelona en el V Congreso de Ciencia y Espíritu, habrán visto muchas afirmaciones y conocimientos del movimiento Freeman aplicadas a sus encuentros con agentes de policía.

En cualquier interacción con la autoridad, los Freeman (hombres libres) básicamente niegan representar la ficción, por ejemplo no levantándose en la corte al ser mencionado el nombre y apellido que aparece en el registro de nacimiento. En el caso de los países anglosajones se refugian en la “Common Law”, que básicamente se aplica a delitos contra la integridad física, o la propiedad y en los que hay una víctima o afectado. La herramienta más importante de un Freeman es un Acta Notarial, (Affidavit en inglés) enviada a las autoridades (al Primer Ministro o a la Reina) y en la que se declaran como hombres libres que no aceptan representar a la ficción legal u “hombre de paja”, y sujetos al “Common Law” o a la ley natural.

Sin embargo es importante saber que utilizar esto en la vida real nunca debe de hacerse de forma ligera y sin saber lo que se hace. La mayoría de quienes ponen esto en práctica, si bién no son profesionales del derecho, han investigado cómo aplica esto para la juridiscción del pais en que viven, han intercambiado experiencias y conocimientos con otros y profundizado con minuciosidad en el significado de cada palabra. En las comunidades virtuales en la red hay muy extensa información (en inglés) , así como un foro donde un pequeño grupo de Freeman españoles intercambian sus experiencias.

Está en nosotros retomar nuestra responsabilidad, dándonos cuenta de que manera somos parte del sistema que queremos cambiar en lugar de acusar con el dedo a otros, dejando de ser hijos de un sistema paternalista para pasar a ser adultos responsables de nuestras vidas. El camino de La Libertad es el de recordar quienes somos realmente, en todo nuestro potencial.

miércoles, 11 de julio de 2012

"LA CUEVA DE LOS SUEÑOS OLVIDADOS", MUCHO MÁS QUE UN DOCUMENTAL



De un tiempo a esta parte el cineasta alemán Werner Herzog -uno de esos personajes "bigger than life", que dicen los anglosajones- viene demostrándonos infatigablemente que es el mejor documentalista del momento, y que algún día ocupará su puesto en el Parnaso del cine junto a Flaherty, Welles y nuestro ignorado pero genial José Luis Guerin. Su último estreno, "La cueva de los sueños olvidados", rodada en 3D, es una de las experiencias cinematográficas más extraordinarias que se ha podido paladear en nuestra cartelera en mucho tiempo, y, aparte de la reseña de su contenido y de recomendarla encarecidamente, nos sirve de excusa para echar una mirada a la atípica trayectoria de su autor.

Nacido en Munich en 1942, Werner Herzog, cineasta autodidacta, se dio a conocer a través de extraños y desmesurados documentales que fueron granjeandole un notable reconocimiento en circuitos culturales alternativos, y que llevaron a la crítica a incluirle, junto con Wim Wenders, Alexander Kluge, Volker Schlöndorf, Rainer Werner Fassbinder y el inclasificable Hans-Jürgen Syberberg, en lo que se llamó "nuevo cine alemán". Los años setenta fueron los de su reconocimiento internacional, con películas de ficción tan admiradas como "Aguirre, la cólera de Dios", "Corazón de cristal", o su obra maestra absoluta, "El enigma de Gaspar Hauser", premiada en Cannes en 1974.

El primero de los titulos citados marca también su primera colaboración con el desquiciado actor Klaus Kinski. De su asociación salieron algunas de las mejores películas de ambos -"Woyzeck"; posteriormente un "remake" neo-gótico del "Nosferatu" de Murnau, y, ya en los ochenta, las alucinadas "Fitzcarraldo" y "Cobra verde". Aquella no fue en absoluto una relación equilibrada. Es famosa la anécdota según la cual Herzog obligó a Kinski a rodar las últimas escenas de "Fitzcarraldo" a punta de pistola. Al decir del director, “ni nos amábamos ni nos odiábamos, simplemente nos respetábamos, mientras cada uno planeaba la forma de matar al otro”. Desaparecido Kinski (por causas naturales), Herzog rememoraría su extraña amistad en ese sentido film-homenaje que tituló, muy pertinentemente, "Mi enemigo íntimo".

Entre Kinski con un machete y un mono con una ballesta, la verdad, no se
 qué elegir, parece estar pensando el atribulado Herzog. 
Imagen tomada durante el rodaje de "Cobra verde" (1987)

Los años noventa fueron la década en que Herzog se volcó de nuevo en el documental, buscando retratar experiencias extremas: la labor de los bomberos apagando los pozos de petróleo kuwaitíes incendiados por Iraq ("En las puertas del infierno"), una erupción volcánica en la isla de Guadalupe ("La soufrière"), la historia de un piloto alemán prisionero del Vietcong ("El pequeño Dieter necesita volar", que luego recrearía en el film bélico "Rescate al amanecer", protagonizado por Cristian Bale), etc., filmando desde un globo, bajo el mar, escalando, en la selva tropical o la alta montaña en la Patagonia.

La pasada década ve el estreno de sobrecogedores filmes como "Grizzly Man", sobre la peripecia entre los osos del ecologista Timothy Treadwell, o "Encuentros en el fin del mundo", poética exploración sobre la gente que vive en la Base McMurdo de la Antártida (donde invernó Shakelton), dos multipremiados filmes de culto que son ya clásicos del género documental.

Han pasado más de veinte años desde la foto anterior, pero siempre hay alguien que sucumbe a la tentación de amenazar a nuestro héroe con un arma. Imagen del film "Incidente en el lago Ness".

Además de sus incursiones en el teatro y la ópera, sus cincuenta años de actividad cinematográfica -como director, productor, actor, creador de la escuela itinerante de cine "Rogue Film School" y guionista- han resultado extraordinariamente fecundos, habiendo dado lugar a una amplísima producción que incluye "Signos de vida", "Donde sueñan las hormigas verdes", "Invencible", "Grito de piedra", etc., ..., películas en las que las fronteras entre ficción y documental se desfiguran hasta confundirse, y donde la naturaleza se muestra en todo su despiadado esplendor ante un hombre empequeñecido, pero nunca anulado, porque la grandeza de la locura visionaria humana iguala a la grandeza de la naturaleza.

La personalidad de Herzog es ciertamente desconcertante. Serio como un asceta y extravagante como un exhibicionista ha sido contratado como el "malo" del último film de Tom Cruise porque, al decir del director, era el único candidato que no necesita hablar o portar un arma para dar miedo. De adolescente se hizo católico para contrariar a su familia atea. Ha cocinado y se ha comido uno de sus zapatos ante la cámara; continuó una entrevista para la BBC en Los Angeles después de recibir -sin inmutarse- un balazo, mostrando incluso la herida al entrevistador; ha caminado desde Munich a Paris para despedir a una amiga, enferma terminal de cáncer, que le prometió -y cumplió la promesa, por cierto- no morir hasta recibir su tan demorada visita; ha recorrido Grecia a pie y afirma "no tener miedo absolutamente de nada", lo cual es aplicable tanto a haberse lanzado desnudo a un campo de cactus -lo hizo en Canarias, y afirma que "no fue para tanto"-, como a dirigir el arrastre de un barco a través de una jungla donde decidió deambular descalzo tal como lo hacían los nativos (ocurrió durante el rodaje de "Fitzcarraldo" en 1982, y lo relata su diario "La conquista de lo inútil", recién publicado en castellano). En cierta ocasión informó al ejército griego de su intención de matar a quien se interpusiese en un rodaje, y en otra una guerra fronteriza en América del Sur no fue impedimento para interrumpir su itinerante proceso de filmación. Puede cortar bruscamente a un fotógrafo de prensa que le pide una pose con un cínico "¡Nunca sonrío!" o ser el más cálido, abierto y comunicador entrevistado de un festival de cine.

  Cameo del director en la situación a la que parece más acostumbrado.

De su infatigable afán por documentar el enfrentamiento entre el ser humano y la naturaleza salvaje da cuenta la siguiente anécdota: en la nochebuena de 1971 Herzog estaba esperando tomar el vuelo regular de Lima a Pucallpa para localizar exteriores donde rodar su "Aguirre". En el último momento canceló su pasaje, lo cual resultó providencial: el avión fue alcanzado por un rayo y se desintegró a 2000 metros sobre la selva. Pero, providencialmente, Juliane Diller Köpcke, una joven de 17 años que viajaba en él, salió proyectada del aparato y cayó a tierra atada a su asiento -que amortiguó el aterrizaje- por el cinturón de seguridad, lo que la salvó la vida. Con una clavícula rota, se encontró aislada, rodeada de cadáveres (incluido el de su madre), sin sus gafas (era miope) y a 600 km. de cualquier lugar habitado. Recordó los consejos de su padre, biólogo, y buscó un arroyo que seguir en sentido descendente, lo cual la mantendría a resguardo de los peligros de entre la maleza y disponiendo de agua potable. Durante diez días en los que no pudo dormir por el calor y las picaduras de los mosquitos, prosiguió su tenaz avance, hasta hallar una barca a motor anclada en el río. Siguiendo de nuevo una recomendación de su padre, extrajo gasolina del motor y se la vertió en sus infectadas heridas: hasta 35 gusanos salieron de ellas.

A la mañana siguiente, los cazadores a los que pertenecía la barca dieron con ella y la llevaron en canoa hasta Tournavista (10 horas de navegación), de donde fue llevada al hospital de Pucallpa. Se recuperó y pudo dar indicaciones que permitieron hallar los restos del vuelo siniestrado. Se supo entonces que otros catorce pasajeros habían sobrevivido al accidente, pero no a los posteriores peligros de la selva.

Herzog tardó tres décadas en conseguir que Diller, que entretanto se había titulado en biología y zoología (y convertido en una autoridad mundial en el estudio de los murciélagos), aceptara relatar su peripecia ante la cámara. Lo hace en su sobrecogedor film "Wings of hope" (Alas de esperanza, año 2000), sentada en el mismo asiento que la salvó la vida y en el escenario de su caída.

Juliane Diller Köpcke, protagonista de una increíble historia de supervivencia, en la época en que ocurrieron los hechos que relata "Wings of hope".

Ese es Herzog. Ególatra temerario para sus enemigos, y el director vivo más importante al decir de Truffaut (de esta declaración hace ya varias décadas, pero es obvio que el cine de Herzog se ha hecho aún más grande en este periodo).

Por cierto, aún no he hablado de "La cueva de los sueños olvidados". A estas alturas de la entrada, quizá decir "es un documental dirigido por Werner Herzog" ya sea aval suficiente para saber que no se trata de un film tópico, sino una indagación en imágenes por la condición humana de un infatigable buscador de la verdad (y que considera que los documentales modernos “están tan cerca de la verdad como un glaciar de tirarse un pedo”).



Esta vez el cineasta nos adentra en las cuevas de Chauvet, en Francia, donde unas pinturas de 32.000 años de antigüedad, extraordiariamente conservadas, nos hablan de la visión del mundo de nuestros antepasados. La voz del director, las imágenes en relieve de este espacio cerrado y una música tan alucinatoria y "extática" como la del grupo alemán Popol Vuh en sus primeros trabajos dan lugar a una experiencia hipnótica y absolutamente inenarrable. El éxtasis y el sobrecogiento se prolongan en el extrañísimo epílogo del film, cuando Herzog nos confronta con la mirada reptiloide de unos cocodrilos albinos criados a escasos kilómetros de las cuevas, en las aguas irradiadas que refrigeran una moderna central nuclear, y que han dado lugar a su sorprendente mutación.

El mundo sigue siendo un lugar al que es imposible acostumbrarse, parece decirnos este septuagenario (con el que es imposible aburrirse), y que tiene pendiente de estreno su último documental, "Into the Abyss", una serie de entrevistas realizadas a familiares de víctimas de asesinatos y a reclusos que esperan su ejecución en E.E.U.U., y que constituye su personal alegato contra la pena de muerte.

Y, como epílogo, el peculiar "homenaje" que Klaus Kinski brinda en su autobiografía ("Yo necesito amor") al director que mejores interpretaciones ha obtenido de su difilísima persona, y que el aludido, que empezó su carrera tomando "prestada" una cámara -que nunca devolvió- del Munich Film Institute, sin duda aceptaría como un halago: Es un individuo miserable, se me pega como una mosca cojonera, rencoroso, envidioso, ... apesta a ambición y codicia, maligno, sádico, traidor, chantajista, cobarde y un farsante de la cabeza a los pies. Su supuesto ‘talento' consiste únicamente en torturar criaturas indefensas y, si hace falta, matarlas de cansancio o asesinarlas. Nadie ni nada le interesa, a excepción de su penosa carrera de supuesto cineasta. Impulsado por un ansia patológica de causar sensación, provoca él mismo las más absurdas dificultades y peligros y pone en juego la seguridad e incluso la vida de otros, sólo para después poder decir que él, Herzog, ha domeñado fuerzas aparentemente insuperables. Para sus películas echa mano de personas poco desarrolladas mentalmente y de diletantes, a los que puede manejar a su antojo (¡y, supuestamente, hipnotizar!), y a los que paga un salario de hambre, y eso si les paga. El resto son tullidos y abortos de todo tipo, a fin de parecer interesante. No tiene la menor idea de cómo se hace una película. Ya ni intenta darme instrucciones. Hace tiempo que ha renunciado a preguntarme si estoy dispuesto a llevar a cabo sus aburridas chorradas, ya que le tengo prohibido hablar".

Como puede apreciarse, amistad, respeto y admiración en estado químicamente puro.

Kinski y Herzog, por una vez en plan moñas, en vez de amenazarse de muerte.