lunes, 31 de enero de 2022

LA "GRIPALIZACIÓN" DEL COVID-19 Y EL FIN DE LA PANDEMIA



Desde hace varias semanas se habla de una posible «gripalización» de la pandemia de Covid-19. La variante ómicron infecta mucho más que las otras pero tiene una letalidad menor. Van dos años de pandemia y cada vez son más las voces que piden asumir que la Covid va a ser una enfermedad endémica como tantas otras y que se ha de volver a la «vieja» normalidad. Entre ellos los médicos de familia. Os lo cuento.

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) ha publicado un editorial en su revista oficial que ha titulado Hacia el fin de la excepcionalidad. En él cuentan que la llegada de ómicron "está dejando una gran cantidad de infecciones con niveles máximos de incidencia, pero con pocos casos graves en términos relativos".

Según datos del Instituto de Salud Carlos III, actualmente la mitad de las infecciones detectadas son asintomáticas y los indicadores de hospitalización y muerte están en mínimos históricos.

La baja frecuencia de enfermedad grave, junto a la saturación tanto de la Atención Primaria como de Salud Pública por casos leves, «nos debe llevar a replantearnos cómo afrontar la pandemia a partir de este momento», explican estos médicos.

Y continúan:

"El virus no va a desaparecer. El escenario más probable es que el SARS-CoV-2 conviva con nosotros durante muchos años. (…) No sabemos si en el futuro seguirán existiendo este tipo de olas ni con qué cadencia (por ejemplo, la gripe o el virus respiratorio sincitial (VRS) se presentan en una única epidemia anual) o si entrará en una endemia estacional con una circulación más o menos constante durante los meses fríos (…)

Tampoco es descartable, aunque resulta poco probable, que acabe desapareciendo como sucedió con el SARS-CoV-1, que circuló entre 2002 y 2004".

Ómicron, siempre según estos profesionales,

«podría representar un paso en la evolución de SARS-CoV-2 hacia un coronavirus catarral; solo el tiempo dirá si es así (…) los humanos nos infectamos (o más recientemente nos vacunamos) y en este proceso desarrollamos una respuesta inmunológica que nos protege de nuevas infecciones y especialmente de enfermar de forma grave en el futuro.

De esta forma se llega a un equilibrio o conllevancia entre virus y humanos: infecciones leves y repetidas durante la infancia y la juventud van construyendo una buena inmunidad que nos protege de infecciones potencialmente graves en la edad avanzada.

Lo esperable sería que, una vez vacunadas las personas vulnerables, todos nos contagiemos múltiples veces en nuestros repetidos contactos con el virus, y que este hecho vaya mejorando nuestra inmunidad tanto individual como colectiva».


Es decir:

«Cada nueva ola aumenta la inmunidad poblacional hasta lograr un equilibrio entre la evolución del virus y la capacidad de nuestro sistema inmunitario para combatirlo».

Aunque las vacunas siguen siendo muy efectivas contra la enfermedad grave, según la Semfyc, no lo son tanto contra la infección y la enfermedad leve, especialmente con ómicron. Por ello están a favor de vacunar a las personas «de riesgo».


A la gente joven y sana se les debe ofrecer la vacuna,

«pero vacunarlos no debe ser una prioridad del sistema de salud; en este caso hay que introducir valoraciones de beneficio-riesgo y de número de personas a vacunar para evitar una hospitalización o muerte.

En el caso particular de la población infantil, la vacunación debería valorarse caso a caso entre la familia y su equipo de salud».


Sobre las inyecciones de refuerzo estos médicos opinan como la Sociedad Española de Inmunología (SEI) que hoy duda de que las vacunaciones masivas, no individualizadas, no son coherentes:

«Parece claro que las dosis de recuerdo deberían reservarse para las poblaciones más vulnerables», argumentan desde la Semfyc.

Vacunar a toda la población, incluyendo a la de muy bajo riesgo y la infantil, no va a evitar la circulación del virus. Vacunarse o no es una decisión individual:

«No se debe presionar a nadie para que se vacune en aras de un beneficio colectivo que no sabemos hasta qué punto existe y cuánto tiempo podría durar».

Y cargan además contra los pasaportes sanitarios:

«Los certificados de vacunación para acceder a ciertos servicios, más allá de las dudas éticas sobre su implantación, carecen de evidencia científica sobre su utilidad en la disminución de contagios y casos graves».

No escapan a su escrutinio crítico los grandes medios de comunicación, ni el poder ejecutivo:

«Algunos gobiernos, ‘expertos’ en Covid y medios de comunicación siguen usando el miedo como estrategia comunicativa (…) Se retransmiten en directo cifras récord de contagios sin aclarar que la mitad son asintomáticos y que la inmunidad conseguida y la llegada de ómicron han roto por completo la relación entre contagios, enfermos, ingresos y muertes».

Nunca antes ha existido tanta confusión entre el número de personas contagiadas, detectadas, contagiosas y enfermas.

«Tenemos
-continúan- que dejar de contar y reportar el número de infecciones diarias, que ya no tienen ningún interés: la sexta ola puede haber infectado a más del 10% de la población en pocas semanas, mientras que los casos graves se han mantenido en valores relativamente bajos.

Lo importante siempre deberían haber sido las defunciones y hay que distinguir si las defunciones son por Covid o con Covid. «Tendremos que admitir como sociedad (igual que hacemos con la gripe, el tabaquismo, los suicidios o los accidentes, entre otras muchas causas) que durante los próximos años habrá un número de defunciones por o con Covid que serán inevitables«, añaden.

Y avisan: «La pandemia no acabará cuando no haya defunciones, sino cuando los medios y gobiernos les den el mismo tratamiento que al resto de causas».

Al miedo se le une a menudo la culpabilización:

«Contagiarse o contagiar un virus respiratorio no es culpa de nadie. Si los casos suben, no es porque ‘nos hayamos relajado’ o porque ‘nos portemos mal’. Como se ha visto, la dinámica de una epidemia es mucho más compleja y en ella influyen multitud de factores (…)

Los gobiernos no pueden traspasar a los ciudadanos sus responsabilidades en estos ámbitos».

Medidas como el confinamiento domiciliario inicial hasta confinamientos perimetrales, limitación de aforos o cierre de negocios, toques de queda, uso obligatorio de mascarillas, educación superior no presencial o limitación de reuniones, no se han mostrado lo suficentemente eficaces.

«Ha faltado una correcta evaluación de la relación beneficio-riesgo de cada una de las medidas adoptadas y un verdadero debate social sobre su implantación.

En el momento actual ya no tiene sentido mantenerlas y debe planificarse su eliminación, empezando por la absurda recuperación de la obligatoriedad de la mascarilla en espacios exteriores»
indican los médicos de familia.

Y concluyen que debemos recuperar cuanto antes la «vieja» normalidad, es decir, la vida como la conocíamos antes de marzo de 2020: sin mascarillas ni limitaciones de la interacción social:

«El objetivo debe ser tratar la Covid como hacemos con la gripe: diagnóstico clínico y recomendaciones generales sobre autocuidado y prevención de contagios a personas vulnerables, reservando la atención sanitaria para las personas que lo necesiten por su sintomatología o vulnerabilidad

(…) Ni el sistema de salud ni la sociedad en su conjunto pueden permitirse continuar testando a personas asintomáticas o con síntomas leves y aislando a todos los positivos, con las consecuencias que ello conlleva a nivel social y económico por las bajas laborales masivas de personas sanas.

Debemos acabar con la excepcionalidad: la Covid-19 debe ser tratada como el resto de enfermedades. La inmunidad adquirida y la llegada de ómicron así lo permiten»
.

(Visto en http://www.migueljara.com/)

LA RELIGIÓN DE LA INOCULACIÓN



Desde su inicio en 1796 la vacuna se basó en un fraude: las conclusiones acerca de la inmunidad adquirida confirmaban una hipótesis que nunca había sido demostrada. Sin embargo, Edward Jenner, su pionero, alentó la creencia de que una persona expuesta a la viruela de la vaca estaba protegida contra la viruela humana. Todos los experimentos realizados para su comprobación fracasaron o presentaron graves daños a los vacunados. Pese a todo, la corporación médica aceptó la vacuna en contra de varios informes que desmentían sus beneficios y la constatación de los fallecidos contagiados artificialmente.

La tergiversación sobre las vacunas se remonta a su mismísimo origen, 225 años después ese imaginario social sigue vigente sostenido por falsedades. La idea errada de que las vacunas disminuyen las enfermedades ha determinado los tratamientos médicos oficiales, por ello, prevalecen los costosos y iatrogénicos procedimientos por encima de medidas higiénicas y naturales. Precisamente, el pecado original antigénico (POA) se acuñó al comprobar que la inmunidad general y duradera solo se daba tras contraer la enfermedad de forma natural y no por medios artificiales. Cuando se acerca el agente infeccioso por segunda vez el cuerpo utiliza el recuerdo de la primera experiencia, que reacciona de manera eficiente por su memoria génica. Muy distintamente ocurre después de la vacunación, pues el cuerpo actúa como fue programado (Humphries y Bystrianyk, 2016, p. 280).

En 1867, con el supuesto de proteger de la viruela, el Gobierno Británico impuso una nueva Ley de vacunación bajo penas de multa a los padres que no presentaran a sus hijos a su inoculación en los tres meses posteriores a su nacimiento. Pese a las altas tasas de vacunación (95%) en la década de 1870 una epidemia golpeó Inglaterra. Los estragos de la enfermedad y a la temible mortalidad comenzó a derribar la fe en la protección de la vacuna. El 23 de mayo del 1885 miles de personas salieron a las calles de Leicester a protestar y exigieron el fin de la imposición de la vacuna. Las gentes se negaron a vacunar a sus hijos y a ellos mismos. La ciudad rebelde consiguió contrarrestar la coacción de las autoridades y los vaticinios médicos. La rebeldía de estos ciudadanos, con su convencimiento de que la vacuna era contraproducente y la enfermedad podría ser superada de otra forma, puso en marcha un magnífico experimento.

Ese mismo año de 1885 en Leicester un gobierno antivacuna sustituyó al gobierno anterior, que incluso había castigado con cárcel a los objetores. En 1887 la cobertura de vacunación ya había descendido al 10% y en 1890 solo el 5% de los nacidos fueron vacunados contra la viruela. El “método Leicester” para afrontar la epidemia se basó en la cuarentena de los pacientes con viruela y la mejora en la higiene de las casas. La enfermedad se controló con casos más leves y a bajo coste, a diferencia de lo que pasó en otros lugares de Inglaterra con altas tasas de vacunación. En el brote de 1893 Leicester gozó de ese éxito que no tuvieron otras ciudades: 30 casos de fallecidos por 10.000 habitantes en Mold o 60 fallecidos en Birmingham, frente a poco más de uno en Leicester. En los siguientes brotes el éxito de la ciudad antivacuna se confirmó con un mayor descenso de la mortalidad.

‘El éxito de Leicester’ se expone en "Desvaneciendo Ilusiones. Las enfermedades, las vacunas y la historia olvidada" (2016). Este libro refuta que el descenso de mortalidad por viruela -y otras enfermedades- se debiera a la introducción de la vacuna. Los autores de esta investigación, Suzanne Humphries y Roman Bystrianyk, desmienten el reinante mito de las vacunas. En los 38 años posteriores al inicio de la inoculación respecto a los 38 anteriores las muertes por viruela habían aumentado casi a la mitad. Los hechos demuestran que la viruela no se erradicó gracias a la vacunación masiva, sino a pesar de ella, y gracias a los métodos replicados de cuarentenas y desinfección. Décadas después ya se podía señalar que una población no vacunada era mucho menos susceptible a contraer la viruela. A pesar de que se supo que la vacuna perjudicaba más que protegía, el fanatismo médico y el Estado insistieron en su aplicación para mantener la historia de su eficacia.

En nuestros días se mundializa lo que ya se había realizado durante el siglo XX a menor escala. Otra vez la ciencia negando su esencia, y en su nombre se impone una dogmática. Contrariamente a la creencia general la implementación masiva de las vacunas para sarampión y tos ferina llegó tras la práctica erradicación de las enfermedades. Cuando la tasa de mortalidad por sarampión se acercaba a cero se introdujo la primera vacuna en 1963, en 1967 un estudio reveló que esa vacuna de virus muerto podía causar neumonía y encelopatía; otra investigación de finales de siglo señaló que la vacuna de virus vivo -SPR- provocaba lesiones celebrares y desencadenaba autismo. La enfermedad repuntó y, como sucede hoy, los medios de comunicación culparon a los no vacunados que, curiosamente, no sumaban más que el 1%.

Cada vez más son los estudios que esclarecen los efectos perniciosos de la ciencia-negocio de la vacuna. Por ejemplo, varias evidencias desmantelan el relato oficial sobre sarampión, el POA y su tendencia inmunosupresora o inmunorreactiva. 1) Los niños que se criaban en pecho, al menos los tres primeros meses, tenían el 30% menos de probabilidad de contraer sarampión frente a los que nunca habían mamado. La leche materna servía al bebé para resistir a la enfermedad, pero 2) perdió su gran potencial inmunoprotector cuando se comenzó a vacunar a las madres. Los bebés de madres vacunadas eran más propensos a contraer la enfermedad. 3) Un estudio realizado en Sudáfrica demostró que la mortalidad se reducía hasta en el 80% cuando se administraba vitamina A, el riesgo general de muerte iba asociado a la malnutrición. Y 4) la insistencia de que merecía correr el riesgo de la vacuna para reducir la morbilidad provocó panencefalitis (PEES) (p. 338).

La vacuna contra la tos ferina también fue una estafa, su implementación supuso graves trastornos neuronales y muertes que se concentraban en los siete días posteriores a la inoculación, cuando, generalmente, los niños sin vacunar se recuperaban fácilmente y generaban inmunidad duradera. El 80% del descenso total de la mortalidad por tos ferina se produjo antes de que se dispusiera de ninguna vacuna o fármaco antimicrobiano. Con otras tantas enfermedades sucedió algo semejante… “la mortalidad por tuberculosis, la difteria, la escarlatina, la tos ferina, el sarampión, la fiebre tifoidea, la fiebre puerperal y la gastroenteritis infantil disminuyó antes de la introducción de la inmunización [por vacuna] y/o los antibióticos” (200 p.).

La razón epidemiológica lleva a deducir eso: la enfermedad tiende a disminuir si se siguen métodos profilácticos de sentido común. Todas las plagas o epidemias aminoran con la limpieza de las ciudades, sus aguas, la introducción de alcantarillados, la buena alimentación, remedios naturales y la medicina tradicional. Cuando se agudiza la enfermedad sucede frecuentemente por injerencia humana, como se estudia en los casos de difteria y polio. A la introducción de la vacuna (o antitoxina) contra la difteria le siguió un pico de mortalidad. La propagación de la enfermedad de la polio coincide exactamente el uso de DDT, un pesticida de alta toxicidad que envenenaba y producía parálisis. Esto se supo desde finales del siglo XIX pero no se prohibió el DDT hasta que se aceptó la vacuna contra la polio, se dijo que la vacuna era la gran salvadora. En contra de los que se hizo pensar, el fenómeno de la inoculación supuso un gran perjuicio por la cantidad de parálisis y afecciones tras la administración de la dosis.

Este último episodio global es una nueva ofensiva de la industria fármaco-iatrogénica avalada por la plutocracia y las instituciones supra y estatales -OMS y demás ministerios de sanidad del planeta, con China liderando-. Con el incremento de su poder en el siglo XIX los estados fijaron la biopolítica en su agenda de control social. Desde entonces existe el deseo de implementar la vacuna por un entramado de intereses de las élites y las farmacéuticas en consonancia con objetivos eugenésicos, hoy también por el control genético. Con la vacuna COV-19 estamos más cerca de esos perversos objetivos.

Estudios actuales sobre la epidemia Covid-19 apuntan a la alteración del sistema inmunitario producto de las vacunas. Según las hipótesis de María José Martínez Albarracín, que comparte con numerosos científicos, los picos de mortalidad de la primavera de 2020 se correlacionan a un síndrome de ADE o enfermedad producida por la vacuna antigripal 2019. Entonces se introdujo un nuevo cultivo celular que reaccionó con el cruce de la proteína espiga de coronavirus (inoculado). La alta mortalidad también se relaciona al miedo y a los protocolos negligentes e inhumanos cuando se sedó y aisló a ancianos. Las cifras de posteriores coinciden con las muertes por gripe en años pasados, pero para redondear el relato se crearon olas con la farsa de las pruebas (PCRs), más pruebas igual a más positivos. Se desacreditaron terapias alternativas con eficacia comprobada y se desdeñó la ética médica. La población ya estaba pastoreada consecuentemente y con toda su esperanza en la vacuna.

Los medios, bien comprados, han predicado a sus fieles con el mensaje salvífico, y junto con las instituciones, han lanzado una cruzada para la inoculación mundial. Solo Telegram y algunos medios minoritarios escaparon al gran sermón y consenso del nuevo totalitarismo. Con el clima social de miedo y desconfianza la vacuna se reveló a los creyentes como la gracia divina. La gran promesa de la inmunidad iba a ser entregada por nuestro mesiánico sistema sanitario; todo orquestado para la comunión de las mayorías con el espíritu santo de la inoculación. La población se aferró al sistema de creencias del oficialismo y comulgó religiosamente con la pauta técnica beatificada. El deseo de verdad aplastado por un paradigma poshumano donde se cede el pensamiento y la voluntad; ¿para qué preocuparnos por nuestra salud y comprender la enfermedad si ya lo hacía un funcionario por nosotros? ¿Para qué creer en la inmunidad de cada individuo si recibimos la comunión con la bendecida vacuna?

Y se ofrendó la hostia eugenésica. Hileras de fieles para someterse a un experimento… Este mes se cumple un año de su introducción y las profecías de la terapia génica se han falsado: su eficacia, su protección, su capacidad de inmunizar, de no contagiar… Peor aún, con ella se han diseminado cepas, las muertes totales se han incrementado en el 90% de los países y los efectos adversos aumentan. Se ha descubierto lotes de vacunas marcados por una toxicidad variable, lo cual evidencia la clara deliberación experimental. Alguno de sus componentes solo se autoriza para investigación, no para el uso en humanos, como el lípido catiónico que forma microtrombos y causa miocarditis y pericarditis (miles de casos reportados en VAERS). Muchos más efectos adversos detectados: 1) coagulación de la sangre poco después de la vacunación (ataques cardíacos, accidente cerebrovascular y trombosis venosa); 2) daño grave a la fertilidad femenina; 3) psicosis y enfermedades neurodegenerativas; 4) autoinmunidad y 5) toxicidad acumulativa.

¿Quién se traga la tercera dosis? La vacuna ya solo se sostiene por ignorancia, por censura, por coacción, por ortodoxia oficial y totalitaria. En definitiva, la vacuna solo se sostiene amén a la fe. Esa misma fe que han ido perdiendo miles de personas: padres preocupados con las consecuencias de inoculación a sus hijos y miles de disidentes a las medidas coactivas, criminales y iatrogénicas. Centenares de ciudades en todo el mundo han salido a la calle a protestar, por fin en el Estado español: Bilbao, Sevilla, Tenerife, Las Palmas, Barcelona, Cádiz, Gijón, Valencia, etc. Ciudades rebeldes que apostatan levantándose contra el despotismo. Como Liecester, son ciudades que saben que su éxito depende de su oposición, de su herejía. Ya no se tolera el fraude, el movimiento antivacuna (y ante medidas cov-19) se alza frente al gran montaje, frente a los responsables y sus estructuras de poder, porque cada vez más son conscientes: la vacuna no se creó por salud y se mantuvo por pérfidos intereses. La vacuna no es necesaria, la vacuna debilita, pone en riesgo nuestra vitalidad, provoca decenas de trastornos y patologías. La vacuna enferma, la vacuna mata.

¡Herejes a las vacunas, alzaos!

(Visto en https://amoryfalcata.com/)

"SILENCIO":UN RECONOCIMIENTO A LAS VÍCTIMAS DE LA "VACUNA"


domingo, 30 de enero de 2022

EL VIRUS INEXISTENTE, UNA ENTREVISTA EXPLOSIVA CON CHRISTINE MASSEY



Con experiencia en bioestadística, Christine Massey ha estado utilizando las solicitudes de libertad de información (FOIA) como herramienta de investigación, como un taladro de precisión para descubrir la verdad sobre el SARS-CoV-2.

Su enfoque ha dado resultados impactantes.

En un mundo razonablemente cuerdo, el trabajo de Christine ganaría muchos premios y obtendría un gran reconocimiento. En el mundo actual, cada vez más personas, por su cuenta, están despertando a sus hallazgos y revisando por completo su percepción de la "pandemia".

Aquí está mi entrevista reciente con la brillante e implacable Christine Massey:

P: Usted y sus colegas han realizado muchas solicitudes de la FOIA a las agencias de salud pública de todo el mundo. Ha estado solicitando registros que muestren que el virus Sars-Cov-2 existe. ¿Cómo desarrolló este enfoque?


R: En 2014, una señora en Edmonton presentó una solicitud de libertad de información a Health Canada solicitando estudios relacionados con la fluoración del agua, la adición de ácido hidrofluorosilísico (ácido de fluoruro de desecho industrial) al agua potable pública. La respuesta de HealthCanada indicó que no tenían ningún estudio para respaldar sus afirmaciones de que la práctica fuera segura o efectiva.

Unos años más tarde, algunos estudios de alta calidad financiados por el gobierno demostraron que los niveles comunes de exposición al fluoruro durante el embarazo están asociados con un coeficiente intelectual más bajo y un aumento de los síntomas del TDAH en la descendencia. Sin embargo, los dentistas y la comunidad de salud pública continuaron promoviendo y defendiendo el llamado "gran logro de salud pública" de forzar este controvertido tratamiento dental preventivo en comunidades enteras, y desdeñaron esos estudios. Así que usé solicitudes de libertad de información para demostrar que varias instituciones que promueven y defienden la fluoración del agua en Ontario, Alberta y el estado de Washington no podían proporcionar ni citar ni siquiera un estudio principal que indicara la seguridad con respecto a esos resultados.

Entonces, una vez supe de personas como David Crowe, el Dr. Andrew Kaufman, el Dr. Stefan Lanka y el Dr. Thomas Cowan que el supuesto virus del Covid nunca se había aislado (purificado) de una muestra de un paciente y luego se había caracterizado, secuenciado y estudiado con experimentos controlados y, por lo tanto, nunca se había demostrado que existiera, me di cuenta de que las solicitudes de libertad de información (FOI, por sus siglas en inglés) podrían usarse para verificar sus afirmaciones.

La mayoría de las personas no se van a tomar el tiempo de verificar por sí mismos todos los llamados estudios de "aislamiento de virus", por lo que las FOI eran una forma de 1) asegurarse de que nada se había pasado por alto, y 2) ir al grano y validar si tenían razón estos señores [Kaufman, Cowan, Crowe, Lanka] en lo que decían.

Entonces, en mayo de 2020, comencé a enviar solicitudes de libertad de información para cualquier registro en poder de la institución respectiva que describa el aislamiento/purificación del supuesto "virus COVID-19" a partir de una muestra no adulterada tomada de un paciente enfermo, por cualquier persona, en cualquier parte del planeta.

P: ¿A cuántas agencias gubernamentales y de salud pública ha consultado con solicitudes de FOIA?

R: He consultado personalmente y recibido respuestas de 22 instituciones canadienses. Se trata de instituciones de salud pública, universidades que afirman haber "aislado el virus" y 3 servicios policiales, debido a su aplicación de las restricciones "COVID-19". También he recibido personalmente respuestas de varias instituciones fuera de Canadá, incluidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Anthony Fauci. Espero respuestas de varias instituciones adicionales.

Muchas personas en todo el mundo han obtenido respuestas a solicitudes [FOIA] iguales/similares o relacionadas, de instituciones en sus propios países. Una persona que ha trabajado mucho en esto en Nueva Zelanda y otros países es mi colega Michael S. También un compañero llamado Marc Horn obtuvo muchos en el Reino Unido. Un puñado de otras personas obtuvo varias respuestas y muchas personas obtuvieron una o dos.

He estado recopilando todas las respuestas que me han enviado en mi página de FOI, y mientras escribo esto (4 de octubre de 2021) tenemos respuestas de FOI de 104 instituciones en más de 20 países, todas relacionadas con la purificación/existencia de la presunto virus. Además, hay documentos judiciales de Sudáfrica y Portugal. En total, 110 instrucciones están representadas en este momento en mi sitio web. Hay respuestas de FOI de más instituciones que aún no he tenido la oportunidad de cargar.

P: ¿Cómo caracterizaría las respuestas que ha recibido de estas agencias?

R: Todas las instituciones, sin excepción, no han proporcionado ni citado ni siquiera un registro que describa la purificación del supuesto virus de ni siquiera una muestra de paciente.

Veintiuna de las 22 instituciones canadienses admitieron rotundamente que no tienen tales registros (como lo exige la legislación canadiense). Muchas instituciones fuera de Canadá han admitido lo mismo, incluidos los CDC (2 de noviembre de 2020), el Departamento de Salud de Australia, el Ministerio de Salud de Nueva Zelanda, el Departamento de Salud y Atención Social del Reino Unido ...

En algunos casos, se proporcionaron excusas tontas. Por ejemplo, la respuesta de la Dirección de Salud de Noruega fue que no poseen, almacenan ni controlan documentos con información sobre pacientes. Public Health Wales le dijo a la Dra. Janet Menage que no han producido ningún registro de este tipo y que, si bien normalmente estarían dispuestos a señalarle los registros que son de dominio público, sería demasiado difícil en este caso.

El aprobador de inyecciones similar a la FDA de Brasil, la Agencia Reguladora de la Salud (Anvisa), le dijo a Marcella Picone que no tienen registro de purificación de virus y que no están obligados por ley, por lo que (en su opinión) no es su obligación asegurarse de que el virus realmente existe.

P: ¿Cuál es el texto exacto de sus solicitudes de FOIA?

El texto ha variado un poco con el tiempo. Por ejemplo, al principio usé la palabra “aislamiento”. Pero dado que los virólogos abusan tanto de ese término, ahora me limito a "purificación".

En todas las solicitudes especifiqué exactamente lo que entendía por aislamiento/purificación (separación del supuesto virus de todo lo demás), y que las partículas purificadas deberían provenir directamente de una muestra tomada de un humano enfermo, donde la muestra del paciente no fue adulterada primero con ningún otra fuente de material genético (es decir, las células de riñón de mono, también conocidas como células Vero, y el suero bovino fetal que se utilizan típicamente en los falsos estudios de "aislamiento de virus").

Siempre aclaré que no estaba solicitando registros en los que los investigadores no pudieron purificar el supuesto virus y, en cambio, cultivaron algo y/o realizaron una prueba de PCR y/o secuenciaron algo. También aclaré que estaba solicitando registros creados por cualquier persona, en cualquier lugar, no simplemente registros creados por la institución en cuestión. Y solicité citas para cualquier registro de purificación que tenga la institución pero que ya esté disponible para el público en otro lugar.

La última iteración [de la solicitud de FOIA] está publicada en una página de mi sitio web donde animo a otros a enviar solicitudes a instituciones en su propio país: Plantilla para solicitudes de FOI de "aislamiento de SARS-COV-2".

P: Todas estas agencias dicen que no tienen registros que demuestren la existencia del SARS-CoV-2, pero al mismo tiempo algunas de estas agencias patrocinan y financian estudios que afirman que el virus existe. ¿Cómo explicas esta contradicción?

Abordaré esto a modo de ejemplo.

La Agencia de Salud Pública de Canadá (PHAC, por sus siglas en inglés) es la única institución canadiense que hasta el momento no ha proporcionado una respuesta directa de "no hay registros". En cambio, me proporcionaron lo que pretendían eran registros receptivos.

Los registros consistían en algunos correos electrónicos y un estudio de Bullard et al. que fue apoyado por PHAC y su Laboratorio Nacional de Microbiología, y por Manitoba Health y el Laboratorio Provincial Cadham de Manitoba.

Ni el estudio ni los correos electrónicos describen la purificación del supuesto virus de una muestra de un paciente o de cualquier otra cosa. La palabra "aislar" (o "aislamiento"/"purificar"/"purificación") ni siquiera aparece, excepto en el manuscrito del estudio en el contexto de aislar personas, no un virus.

… en la sección de Materiales y Métodos encontramos que estos investigadores realizaron “pruebas” de PCR para una porción de la secuencia del gen E (no un virus), e incubaron muestras de pacientes (no un virus) en células Vero (células de riñón de mono) suplementadas con suero bovino fetal, penicilina/estreptomicina y anfotericina B, y monitorearon el daño a las células de mono.

No se buscó ni se purificó ningún virus en las muestras de los pacientes. No se implementaron grupos de control de ningún tipo en los procedimientos con células de mono. No se requirió ningún virus ni se demostró que estuviera involucrado en ninguna parte del estudio, pero se culpó a "él" por cualquier daño a las células del mono y se hizo referencia a "él" repetidamente a lo largo del estudio (conté 26 instancias).

Sin embargo, este fue el único documento proporcionado por la Agencia de Salud Pública de Canadá.

Y aunque los investigadores no afirmaron haber "aislado" el supuesto virus en este documento, realizaron el mismo tipo de procedimiento de cultivo celular/juego sucio que los virólogos hacen pasar como "aislamiento del virus" en un país tras otro.

… Nótese la admisión en el Resumen [del estudio]: “El RT-PCR detecta ARN, no virus infecciosos”.

… Así que le escribí a la Agencia de Salud Pública de Canadá y le informé que ninguno de los registros que me proporcionaron en realidad describe la separación del presunto virus de todo lo demás en una muestra de paciente, y que necesito una respuesta precisa que indique que no tienen registros receptivos.

En su respuesta revisada, la Agencia insistió en que el ensayo estándar de oro utilizado para determinar la presencia de virus intacto en muestras de pacientes tiene efectos citopáticos [destrucción de células] visibles en células en un cultivo celular, y que “la PCR confirma además que el virus intacto está presente" (!).

… Como ha señalado Vd. a sus lectores una y otra vez: Nadie ha aislado/purificado “el virus”. Simplemente asumen que las muestras de los pacientes contienen "eso" (basado en pruebas de PCR sin sentido). Ellos adulteran las muestras de los pacientes con material genético y drogas tóxicas, matan de hambre a las células y luego culpan irracionalmente al "virus" por el daño a las células. Señalan algo que nunca ha sido purificado, caracterizado, secuenciado o estudiado científicamente, en un cultivo celular e insisten en “ese es el virus”. Fabrican los "genomas" a partir de millones de secuencias detectadas en una sopa. Todo es especulación salvaje y suposiciones, cero ciencia.

Solo podemos pensar que las personas responsables de las afirmaciones descaradamente fraudulentas hechas por estas instituciones son tremendamente incompetentes o mienten intencionalmente.

— (fin de la entrevista) —

Para reforzar los comentarios finales de Christine, estas agencias responderán a las solicitudes de FOIA con: "no tenemos registros de purificación de virus" y luego patrocinarán estudios que afirman que el virus HA SIDO purificado y descubierto, porque ... BLA, BLA, BLA.

Los estándares para purificar el virus en los estudios no son estándares en absoluto. Son completamente disparatados.

Sin embargo, debido a que Christine es muy precisa y precisa en sus solicitudes de FOIA, cuando se trata de lo que significa la purificación, las agencias se ven obligadas a responder “Bueno, en ESE caso, no tenemos registros de purificación de virus…”

En conclusión: No hay registros que demuestren que el virus ha sido aislado; no hay registros que demuestren la existencia del virus.

Jon Rappoport
(Fuente: https://blog.nomorefakenews.com/; traducción: Astillas de Realidad 2)

EL FRACASO DE LAS "VACUNAS" COVID EN CUATRO GRÁFICAS



Escocia, Gran Bretaña, Israel y Dinamarca son cuatro de los países más vacunados del mundo. Todos tienen tasas de vacunación de Covid-19 para adultos del 90 por ciento y refuerzos para adultos del 60 por ciento. Sin embargo, la gran mayoría de las muertes ocurren en personas vacunadas, los casos graves se disparan y las infecciones casi se salen literalmente de las gráficas.

Es un fracaso absoluto de la "vacuna" Covid.


ESCOCIA: La tabla muestra tasas de mortalidad por covid (tasas, no números brutos) por estado de vacunación durante las últimas cuatro semanas. Las tasas de mortalidad en personas vacunadas pero sin refuerzo han sido más altas que las tasas en los no vacunadas cada semana.

Además, el 87 por ciento del total de muertes ocurrió en personas vacunadas en la semana más reciente.


Hacer click sobre la imagen para ampliar

INGLATERRA: La tabla muestra las muertes de Covid por estado de vacunación en las últimas cuatro semanas (2845 de las 3860 personas para las que se pudo determinar el estado de vacunación -el 74%- estaban vacunadas)


ISRAEL: El gráfico muestra los casos graves desde que comenzó el Covid (los casos alcanzaron su punto máximo en Enero pasado con el inicio de las vacunaciones masivas y se espera que superen esa cifra en los próximos días):


DINAMARCA: Total de contagios desde que empezó el Covid (el gráfico habla por sí solo):


(Visto en: https://t.me/altavozlibre/1942)

TENÍAMOS RAZÓN EN TODO



Eramos apenas un puñado de personas dispersas a lo largo y ancho del planeta, gritando a los cuatro vientos, que la supuesta pandemia de Covid l9, no dejaba de ser otra estafa sanitaria, similar a las anteriores, cuya única diferencia radicaba en una campaña mediática más agresiva y de mayor calado entre la población … corría marzo de 2020, y esta locura no había hecho más que empezar …

A lo largo de estos dos años, no hemos parado que crecer, y lo que en un principio podría parecer un pequeño grupo de gente rara gritando consignas libertarias hoy ya es un movimiento internacional imparable, que podría rondar el 30% de la población mundial según algunas estadísticas.

Nos han llamado locos, magufos, conspiranoicos, irresponsables, negacionistas, y un sinfín de apelativos similares, cada cual más ridículo que el anterior, con la intención de desacreditarnos y socavar nuestra credibilidad, pero mal que les pese a esos cretinos, lo cierto es que a día de hoy, podemos asegurar con total rotundidad, que el tiempo nos ha dado la razón en absolutamente TODO!

Afirmamos que los estados de alarma, el confinamiento, los cierres perimetrales, y el uso del bozal eran medidas ilegales, y los Tribunales Constitucionales nos han dado la razón, declarando como nulas todas las sanciones interpuestas durante esos periodos.

Insistimos en que el “supuesto” virus Sars-Cov-2, no estaba aislado, purificado ni secuenciado, por lo que era imposible acreditar su existencia, y el propio ministerio de sanidad ha tenido que reconocerlo finalmente, así como la OMS y todos los organismos e instituciones a los que se les ha requerido esa información por vía judicial.

Pronosticamos que las vacunas covid dejarían tras de si un reguero de muerte y enfermedad sin precedentes, y también hemos acertado en eso, solo hay que ver los innumerables fallecimientos por “repentinitis”, y los casos de trombosis arterial, ictus, miocarditis, y un sinfín de efectos adversos provocados directamente por las inoculaciones, como se está reconociendo ya incluso desde ciertos medios de comunicación oficiales.

Así pues, la pregunta en este momento sería ¿quienes son ahora los locos? ¿Quienes son los conspiranoicos? Hemos acertado en absolutamente TODO, y vayan preparándose, porque nuestra siguiente profecía es la caída irremisible de este sistema putrefacto, la creación de un nuevo paradigma libre de corrupción, y la certeza absoluta de que todos los instigadores, promotores, cómplices y ejecutantes de esta estafa sin precedentes pagarán por sus crímenes más pronto que tarde, y hasta las últimas consecuencias.

Feliz semana a todos los antivacunas, pura sangres, desobedientes y respiracionistas del planeta, energía y Rock and Roll, la cabeza alta y la cara descubierta siempre!!

Mártin Sánchez

sábado, 29 de enero de 2022

"FREEDOM CONVOY", EL LEVANTAMIENTO DE CANADÁ CONTRA LAS RESTRICCIONES PLANDÉMICAS




Más de 50.000 camiones y más de un millón de personas de todas partes de Canadá están camino a la capital en la mayor protesta de la historia del país, formando una comitiva de 70 kms. de longitud que serpetea por las carreteras que conducen a Ottawa..

El movimiento se llama "Convoy de la Libertad 2022". Circula escoltado por la policía canadiense y es recibido en cada localidad por la que pasa con fuegos artificiales y un apoyo popular masivo, que desmiente la pretensión de las autoridades de tratarse de una iniciativa "marginal y minoritaria".

Han amenazado con cortar todos los accesos a la ciudad hasta que el primer ministro Justin Trudeau elimine todas las medidas adoptadas -teóricamente- para el control del coronavirus. La población parece haberse dado cuenta masivamente de que justamente el control y el aislamiento pretendido no es el del virus, sino el de los ciudadanos.

En coincidencia con el movimiento de protesta, Trudeau se ha declarado en aislamiento por Covid, en lo que parece una clara -y cobarde- manera de evitar confrontar la pacífica marcha ciudadana. No es a casa, precisamente, a donde debería ir el globalista inmundo que ha actuado como un títere de los promotores de la dictadura sanitaria. 

La iniciativa ha recaudado más de 6 millones de dólares en donaciones y no solo está ganando atención mediática, sino que ya existe un movimiento que pretende replicarla en distintos lugares de Europa y en Australia, que, con Canadá, es uno de los países que ha impuesto restricciones más estrictas y desproporcionadas desde el inicio de la pandemia. Camioneros y coches de toda Europa están convocados para acudir a Bruselas el próximo 7 de febrero en una marcha análoga para la que hay apuntados ya 160.000 voluntarios en el canal de Telegram https://t.me/FreedomEuro (parece que ahora se entiende mejor por qué en Alemania pretenden prohibir Telegram, como cualquier otra red social que funcione como un libre altavoz para la gente).


NO HAY RAZÓN ALGUNA PARA INOCULAR A LOS NIÑOS CON LA FALSA VACUNA



Antes de vacunar a su hijo, algo que es irreversible y potencialmente dañino de forma permanente, tenga presente que 16.000 médicos y científicos médicos de todo el mundo han firmado una declaración estableciendo públicamente que los niños sanos NO deben vacunarse contra el COVID-19.

De hecho, ninguna persona sana debería inocularse la terapia génica experimental que las farmacéuticas promocionan -fraudulentamente- como "vacuna", dados los más de 78 estudios científicos que afirman que la inmunidad adquirida naturalmente al COVID es duradera y superior a la inyección.


El doctor Robert Malone es uno de los inventores de la tecnología de ARNm que se ha utilizado para desarrollar la inyección contra el COVID de Pfizer y Moderna. En nombre de los médicos y científicos que se oponen a la inoculación infantil de este tratamiento experimental, ha publicado una declaración clara que describe los hechos científicos detrás de este pronunciamiento:

Mi nombre es Robert Malone y les hablo como padre, abuelo, médico y científico. Respaldo esta declaración con una carrera dedicada a la investigación y el desarrollo de vacunas. He dedicado toda mi carrera a desarrollar formas seguras y efectivas para prevenir y tratar enfermedades infecciosas.

Antes de inyectar a su hijo, una decisión que es irreversible, quería informarle los hechos científicos sobre esta inyección genética, que se basa en la tecnología de la inyección de ARNm:

Hay tres cuestiones que los padres deben comprender:

La primera es que se inyectará un gen viral en las células de sus hijos. Este gen obliga al cuerpo de su hijo a producir proteínas de pico (spike) que son tóxicas. Estas proteínas a menudo causan daños permanentes en los órganos críticos de los niños, que incluyen:

Su cerebro y sistema nervioso.
Su corazón y vasos sanguíneos, incluidos los coágulos de sangre.
Su sistema reproductivo.
Esta vacuna puede desencadenar cambios fundamentales en su sistema inmunitario.

Lo más alarmante de esto es que una vez ocurridos estos daños son irreparables:

No puedes arreglar las lesiones dentro de su cerebro.
No se pueden reparar las cicatrices del tejido cardíaco.
No se puede reparar un sistema inmunológico restablecido geneticamente.
Esta inyección puede causar daño reproductivo que podría afectar a las generaciones futuras de su familia.

Lo segundo que debe saber es el hecho de que esta nueva tecnología no se ha probado adecuadamente.

Necesitamos al menos cinco años de pruebas e investigación antes de que podamos comprender realmente los riesgos.

Los daños y riesgos de los nuevos medicamentos a menudo se revelan muchos años después.

Pregúntese si quiere que su propio hijo sea parte del experimento médico más radical de la historia de la humanidad.

Un último punto: la razón por la que le están dando para vacunar a su hijo es falsa.

Sus hijos no representan ningún peligro para sus padres o abuelos.

De hecho, es todo lo contrario. Su inmunidad natural, después de contraer COVID, es fundamental para salvar a su familia de esta enfermedad.

En resumen: no hay ningún beneficio para sus hijos o su familia al vacunar a sus hijos contra los pequeños riesgos del virus, comparado con los riesgos para la salud conocidos de la propia inyección con la que, usted y sus hijos pueden tener que vivir por el resto de sus vidas.

El análisis de riesgo/beneficio ni siquiera está cerca.

Como padre y abuelo, mi recomendación es que resista y luche para proteger a sus hijos.

Robert W. Malone, MD
International Alliance of Physicians and Medical Scientists
(Fuente: https://globalcovidsummit.org/)

LOS MÉDICOS QUE CURAN EL COVID SON JUSTAMENTE LOS QUE NO SIGUEN LOS PROTOCOLOS OFICIALES




El senador republicano Ron Johnson organizó en el Capitolio de Washington una audiencia el pasado lunes en la que prestaron testimonio el equipo del sitio web estadounidense de consulta médica gratuita myfreedoctor.com y su fundador, el Dr. Ben Marble.

Los testigos declararon que myfreedoctor.com dio consultas gratuitas por internet a más de 150 000 enfermos de Covid-19 prescribiéndoles el tratamiento publicado en julio de 2020 por el Dr. Peter McCullough en la publicación especializada American Journal of Medicine. Se trata de un tratamiento a base de hidroxicloroquina, ivermectina, anticuerpos monoclonales, prednisona y vitaminas D y C así como zinc.

El 99,99% de los enfermos que siguieron ese tratamiento sobrevivió al Covid-19.


Este testimonio de un colectivo médico independiente demuestra la existencia, desde hace al menos 19 meses, de un tratamiento eficaz contra el Covid-19 a base de medicamentos ya disponibles y poco costosos, lo cual contradice el discurso oficial de las autoridades sanitarias estadounidenses –encabezadas por el Dr. Anthony Fauci– y demuestra la ineficacia de dichas autoridades ante la epidemia de coronavirus.

(Fuente: https://www.voltairenet.org/)

MÁS DE MIL ESTUDIOS CIENTÍFICOS PRUEBAN QUE LAS INOCULACIONES COVID NO SON NI SEGURAS NI EFICIENTES



Más de mil estudios científicos prueban que las inyecciones contra el COVID-19 son peligrosas, y todos aquellos que impulsan esta agenda están cometiendo el delito procesable de mala práctica grave en la función pública. A poco más de 12 meses del despliegue de las inyecciones experimentales de uso de emergencia COVID-19, cientos de estudios científicos sobre las inyecciones COVID-19 demuestran que no son ni seguras ni efectivas para limitar la transmisión o infección del SARS-CoV-2, y presentan más riesgo de efectos adversos que beneficios.

La falsa propaganda “segura y efectiva”, emitida por funcionarios públicos que ahora continúan impulsando esta inyección constituye un claro incumplimiento del deber de vigilancia. El titular de un cargo público está sujeto y es consciente de un deber de prevenir la muerte o lesiones graves que surgen únicamente en virtud de las funciones del cargo público. Muchos no han cumplido con este deber y, al hacerlo, están provocando imprudentemente un riesgo de muerte o lesiones graves, al continuar independientemente de los peligros, ahora confirmados asociados con las inyecciones de COVID-19. Algunos de estos riesgos son la coagulación de la sangre, la miocarditis, la pericarditis, la trombosis, la trombocitopenia, la anafilaxia, la parálisis de Bell, Guillain-Barre, el cáncer, incluidas las muertes, etc.

Todo esto se confirma en los siguientes datos oficiales sobre COVID con respecto al daño de las inyecciones: ver listado aquí.

El término “vacuna” se cambió recientemente para incorporar este experimento médico ilegal e ilegal para facilitar el uso de tecnología de ARNm que se ha demostrado que no es una vacuna y que estimula la elaboración de la proteina pico o Spike que es nociva en si misma. Además hay mimetismo molecular que es el parecido que existe entre antígenos; en este caso, entre la glicoproteína Spike del SARS-CoV-2 y las proteínas propias de los tejidos humanos. Es un mecanismo que puede contribuir a la infertilidad femenina y masculina, al generar autoanticuerpos que reaccionan contra los órganos de la reproducción humana.

(Fuente: https://cienciaysaludnatural.com/)

viernes, 28 de enero de 2022

¿AÚN HAY QUIEN SE CREE ESTE CONSTANTE INSULTO A LA INTELIGENCIA?


Esto ya ha pasado de propaganda del terror a insulto a la inteligencia puro y duro: una nueva variante del bicho indemostrado se puede manifestar ... no manifestándose. No se detecta. Se puede cursar asintomáticamente. Te lo puede contagiar cualquiera en cualquier circunstancia, dado que no se puede saber cuándo se hace presente. ¿Cómo saben que existe? Obviamente, aplicando la misma fe fanática que sostiene todo el tinglado. No hay que hacerse preguntas, hay que creer en lo que dice la televisión. Y ser preferiblemente imbécil. A poder ser, irrecuperable.

Dra. ASTRID STUCKELBERGER: "CUIDADO CON LOS VACUNADOS"




Un grupo de científicos en Alemania, un patólogo, el profesor Arne Burckhardt, y el profesor Langer han celebrado, junto con el abogado Reiner Fuellmich, una conferencia de prensa ilustrada con imágenes de microscopio electrónico. Han tomado el contenido de una vacuna, lo han mostrado en la pantalla y han confirmado la presencia de óxido de grafeno en altas dosis, así como de otros metales que no tienen nada que ver con una vacuna experimental: cromo y níquel. Y han encontrado algún tipo de parásito y, también, de biotecnología difícil de explicar.

Dijeron en la conferencia de prensa: "Ahora que les hemos dicho lo que hay en la vacuna ... Cualquiera que haga esta vacuna experimental y la obligue a la gente a inyectársela será acusado en el juicio internacional. Porque están cometiendo un delito, ya que todos esos componentes son tóxicos para la gente".

Y esto es muy, muy extraño y preocupante. Nunca hemos visto esto en ningún tratado de medicina. Hay más en esta vacuna de lo que cabría esperar. Y tienen diferentes lotes con diferentes ... Ya sabes, lotes con diferentes riesgos de morir.

Ahora, tengo que llegar a la última parte ... El último peligro que encontramos ahora ... Y esto es gracias al profesor Campra Madrid. Su último y definitivo informe llega a un punto muy, muy interesante. Y corresponde a lo que llamamos en la OMS, un peligro químico. Porque si tienes una intoxicación o envenenamiento químico, se crea una infección o crea un ataque al corazón.

Así que lo que encontraron es que, de hecho, este grafeno tiene un potencial, un poder que hace (la radiación) mil veces mayor porque el grafeno es un ionizador. Hay una ionización. No soy una experta, pero recuerdo el concepto. Hay una ionización que multiplica la radiación 1000 veces, lo que significa que han potencializado el grafeno. Y es muy sensible a la radiación. Y según el grupo de España, La Quinta Columna y el profesor Campra, de hecho, la gente está muriendo de radiación aguda y no de otra cosa. Radiación aguda. Y la radiación coagula la sangre, y no puede ser transportada. Y por eso los futbolistas o deportistas deberían dejar de hacer deporte si se vacunan. Porque cuando hacen deporte, aceleran su metabolismo, y toda la aceleración de la radiación se vuelve tan aguda que el corazón se para y caen.


Y yo les digo a mis amigos: "Vosotros sois infectólogos, siempre estáis hablando más de las enfermedades infecciosas". Les digo: "¿De verdad creéis que un futbolista que cae muerto en el campo de fútbol ... ¿Creéis que es un virus? ¿Que es infeccioso? No es un virus. Es imposible. No puedes morir de un ataque al corazón por una enfermedad infecciosa. Es una sustancia química altamente intoxicante".

Y no sabemos más, pero estoy segura de que vamos a encontrar más. Así que el hecho es que no deberíamos dar sangre a nadie si estamos vacunados porque hay nanopartículas. Y que esas nanopartículas se transmiten. Son "contagiosas". De hecho, esas nanopartículas pueden transmitirse como un veneno. Porque así es como quieren que todo el mundo se mezcle. Hay que tener mucho cuidado con las personas vacunadas porque una vez que han sido vacunadas experimentalmente, están transmitiendo muchas nanopartículas.

No lo sabemos todo, pero sabemos que las personas vacunadas tienen un alto riesgo de tener una enfermedad. Y también de transmitirla a su pareja si conviven con ella. He hablado con médicos que me han dicho que (sucede) incluso en las parejas que sólo se cogen de la mano. Y uno está vacunado y el otro no. El segundo viene y tiene un alto nivel de dímero D (coagulación) y grafeno, que se exhala a través de los pulmones.

Así que las nanopartículas de grafeno se transmiten de persona a persona de una manera muy, muy rápida. Y es muy importante que la gente entienda que tiene que desintoxicar su sangre y evitar la acción de las nanopartículas de grafeno.

El óxido de grafeno es el soporte que distribuye la tóxica proteína espiga de la vacuna por todo el organismo.

(Visto en https://religionlavozlibre.blogspot.com/)

ACTORES DE CRISIS ALIMENTANDO EL PÁNICO PLANDÉMICO




El poder del periodismo; igual te entrevistan a Bin Laden en una cueva remota de Afganistán mientras la CIA y el FBI no podían dar con él, que te entrevistan a un tipo en la UCI donde no dejan entrar ni a familiares.


Que luego el tipo resulte ser un actor tampoco debería extrañar a nadie: el negacionista convaleciente en UCI que se arrepiente de no haberse vacunado es nada más y nada menos que el ex Gerente de EFE, la agencia de prensa y verificadora de información más grande del país, y entre cuyos clientes están los medios que están publicando su video viral sin hacer mención a este pequeño detalle en su historial. El tipo conoce la teoría mediática y comunicativa a la perfección, suelta todos los tópicos posibles y todos los slogans pandémicos, es un fiera del guión ... Pero por desgracia para él es un pésimo actor, y cualquiera con dos dedos de frente huele la guionización a la primera de cambio.


Aquí un artículo del entrañable negacionista desglosando la función actual y los horizontes de las agencias de prensa, y más concretamente de la Agencia EFE, para la que trabajaba:

https://pdfslide.net/reader/f/conferencia-rrpp-efe

El "actor" Albert Pérez Novell es el fundador de Globalbook, que trabaja para la AGENCIA EFE y televisiones como ANTENA 3 (que publica esta F4ke News), LA SEXTA o TVE, todas propiedad de la élite, creando y supervisando contenido en medios de comunicación.

https://www.facebook.com/156552584408339/posts/5489149497815261/


Las cosas como son, pese a que el tipo dice lo que le han escrito y pone convicción ...  interpretativamente podría mejorar.

Pero que no se diga que nuestros medios corruptos y engañosos son menos que la BBC: